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Construyendo Hábitos 1

¡Esto es un trabajo en proceso!

Días atrás me encontré con un video donde el autor hablaba de lo difícil que era para él ser disciplinado. Después de una larga, pero interesante, historia sobre el cerebro, su funcionamiento y demás, concluía que era más fácil construir hábitos y que para ello había que tener en cuenta la forma en que funcionaban los hábitos:

  1. Disparador: El suceso que dispara el hábito. Ejemplo: Una situación genera estrés.
  2. Acción: La acción que se ejecuta (el hábito). Ejemplo: Salir a fumarse un cigarrillo.
  3. Recompensa: La “recompensa” que se obtiene del hábito, sea buena o mala. Ejemplo: Un buen golpe de nicotina.

Pensando en esto, y haciendo memoria de todas las veces que mis intentos de establecer una rutina han fallado, me dispuse a establecer puntos que me permitan lidiar con el asunto sin perder la motivación ni frustrarme con las barreras que me impiden ejecutar mi rutina. En el entorno en el que vivo, la rutina no solo se ve como algo aburrido y negativo que hay que evitar y romper, sino que existe una lista gigante de factores que dificultan mucho tener una rutina consistente:

  • La falta (a veces absoluta) de planeación y de orden de las personas que te rodean. No es ofensa. Esto es cultural y está profundamente arraigado, pero hace mucha mella a la hora de ejecutar cualquier proyecto así sea en solitario. Algo tan simple como establecer un horario de dormir y despertar puede volverse todo un asunto.
  • El desinterés de tus compañeros, amigos y familiares por tus objetivos personales. No creo que sea cuestión de verlo como un plan malvado para no dejarte progresar, pero no debería de pasarse por alto cuando tu amigo, compañero o familiar te dice que esto o aquello “no es tan importante” o que “puede hacer después” o que “hay algo que es más prioritario”. No es un pecado que a otro le importe madres lo que es importante para uno, pero muchas veces se convierte en una desmotivación o en una excusa que va empujando tus prioridades al último puesto de la fila.
  • El internet, el correo, el televisor y las redes sociales son un gran y malvado enemigo de la efectividad. La cantidad de tiempo que una persona puede invertir allí versus el beneficio es algo que debe valorarse y medirse. El ocio es bueno y necesario, pero deben de encontrarse alternativas más constructivas o que por lo menos no terminen generando más estrés y cansancio. Lo más grave es que mucho de este tiempo invertido deteriora la calidad de vida de uno mismo y/o de su familia.

Objetivo General

Establecer una rutina que me permita diariamente ser más efectivo en mi trabajo y proyectos paralelos, incluir hábitos más sanos, manejar mejor mi dinero, tener tiempo para disfrutar con mi familia y tiempo para disfrutar de mi mismo y aprender cosas nuevas.

Objetivos

  • Establecer una rutina que me permita ser más efectivo y más feliz.
  • Aprovechar mejor el tiempo.
  • Ser más efectivo en el trabajo.
  • Hacer ejercicio.
  • Dedicarle tiempo valioso a mi hijo y mi familia.
  • Aprender Francés y Alemán.
  • Atender proyectos paralelos que me generen ingresos adicionales.

Premisas

Las premisas

  •  

, que me permitan aprovechar mejor mi tiempo, ser más efectivo en el trabajo, poder hacer

Estrategias

  • Lev

 

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